En Costa Rica el problema no es el frío ni el sol: es la humedad. Una carta bien guardada en un país seco puede curvarse acá en cuestión de meses.
Por qué se curvan las cartas
Las cartas son papel con capas de plástico a cada lado. El papel absorbe humedad del aire y se expande; el plástico no. Esa diferencia hace que la carta se arquee. Las cartas foil son las más sensibles, porque la capa metálica se comporta distinto al papel.
Qué funciona de verdad
Guardar las cartas en un deck box cerrado o un portafolio con cierre, no en cajas abiertas ni en el empaque original. El cierre reduce el intercambio de aire y con eso la absorción.
Poner un sobrecito de gel de sílice —de los que vienen en las cajas de zapatos— dentro del contenedor. Cuesta nada y funciona. Cambialo cada varios meses.
Elegir el lugar: un armario interior, lejos de paredes exteriores y de ventanas. La pared que da al exterior suele ser la más húmeda de la casa.
Qué no hacer
Guardar cartas en el garaje, en una bodega sin ventilación o cerca del baño y la cocina. Tampoco en bolsas plásticas selladas sin desecante: si atrapás humedad adentro, es peor que dejarlas al aire.
Si una carta ya se curvó
A veces se recupera dejándola prensada entre dos superficies planas en un ambiente seco durante varios días. No siempre funciona, y con las foil suele ser permanente. Por eso conviene prevenir.
Mirá lo que tenemos en deck boxes y portafolios.